El personal es amable; la piscina, aunque es una bañera grande, sigue siendo agradable.
Tuvimos que cambiar de habitación 3 veces, porque la mitad del hotel está encima de una discoteca, y es imposible dormir, hubo que reiniciar el wifi dos veces, además, no hay instalaciones en la habitación, ni siquiera plancha o secador de pelo como se encuentra en la mayoría de hoteles a este precio.